El voleibol en el CHA

Desde que comenzó esta temporada de voleibol en septiembre, nos hemos dado cuenta de lo bien que está funcionando esta actividad en nuestra Asociación Barlovento. El compromiso que están demostrando todas nuestras jugadoras es excepcional y prueba de ello es todo lo que están aprendiendo y mejorando. En este año 2018 / 2019 hemos batido el récord histórico de participación de la asociación. Contamos con 64 jugadoras repartidas en 7 equipos distintos. Esto manifiesta que estamos trabajando correctamente y que tenemos que seguir en la misma línea. Todo ello es gracias al apoyo incondicional que tenemos todos los entrenadores por parte de la junta directiva de la asociación. Tanto Teresa Gómez- Luengo, Cristina de la Fuente, Nieves Santacruz, Susana Santos y José Morales nos ayudan diariamente a que la difícil tarea de enseñar voleibol sea más fácil y llevadera.

El norte que nos guía y el rumbo que nos propusimos a principio de este curso sigue vigente y podemos garantizar que está cumpliéndose poco a poco. Nuestro objetivo principal no es solamente desarrollar las habilidades motrices, mejorar los aspectos técnico-tácticos del voleibol o habituarse a la práctica continuada de la actividad física, sino que además queremos vincular nuestro deporte a una escala de valores, actitudes y normas que favorezcan la salud y un mejor nivel de calidad de vida.

Es evidente que el Colegio de Huérfanos de la Armada está haciendo muchos esfuerzos para fomentar el voleibol entre sus estudiantes. Disponemos de dos pistas con red fija en el patio y pistas complementarias que se puede instalar fácilmente. Pero la gran novedad de este año es, sin duda, el nuevo pabellón que ha sido construido en el cual también se puede jugar al voleibol de una manera cómoda y segura. Lo que suma un total de 5 canchas para jugar de manera simultánea. Por ello queremos agradecer a la dirección del colegio el esfuerzo colosal que han realizado con la instalación del pabellón dotándolo de una red para poder realizar nuestro deporte.

Para finalizar, los entrenadores de la Asociación Barlovento tenemos claro el objetivo del año que viene, en el que estamos empezando a trabajar desde ya. Nuestro propósito es, por un lado, afianzar a las jugadoras que ya tenemos y por otro lado formar un equipo masculino de voleibol que represente a nuestro colegio en la Liga Municipal de Madrid, lo cual supondría un orgullo para nosotros. En muchos de los recreos y descansos que hay entre clases, siempre vemos a muchos chicos jugando al voleibol y algunos nos han demostrado sus ganas de formar un equipo. Por ello creemos que para el año que viene contaremos con el primer equipo masculino de vóley de nuestra asociación.


 

¿Qué decir de este equipo? Sólo se pueden decir cosas buenas. En todos los años que llevo en el voleibol, nunca me había encontrado con un equipo, y menos siendo tan pequeñas, que en su primer año en este deporte, consiguieran quedar en mitad de la clasificación.

Siempre he dicho que este deporte es de los más complicados al empezar, ya que en otros deportes, lo hagas mejor o peor, aunque no sepas nada de nada puedes jugar. Por ejemplo, en el fútbol aunque le des mal al balón, no es ninguna infracción. En baloncesto, con que sepas botar un poco el balón y le pases a un compañero, ya no cometes ninguna infracción. Pero en voleibol, sólo para poder meterte en el campo tienes que saber dar un toque de antebrazos, uno de dedos y saber sacar. Si no sabes algo de esto cometes una infracción y es punto para el otro equipo. Y cualquiera de estas cosas requiere una técnica y un aprendizaje previo.

Como es normal, al comienzo de la liga no conseguíamos ganar ningún partido; es más, perdíamos por diferencias bastante grandes. No conseguíamos meter los saques, ni hacer recepciones a los saques del otro equipo, y los pocos balones a los que llegábamos los pasábamos al otro campo directamente. En definitiva, la mayoría de los puntos que metíamos eran por fallos del rival. Algo totalmente normal en estas edades y con tan poquito tiempo.

Sin embargo, y para sorpresa de todos, fuimos mejorando a un ritmo más rápido de lo normal. Comenzamos a meter los saques, hasta tal punto que al final de liga no fallábamos prácticamente ninguno, ¡¡¡incluso algunas han terminado sacando de arriba!!! Mejoramos mucho las recepciones, conseguíamos que llegaran a la colocadora bastantes veces. Hemos empezado a jugar en la red con las colocadoras, es decir, luchar balones divididos encima de la red y saltar a los bloqueos cuando nos rematan. También hemos empezado a hacer remates. Y, sobre todo, y más importante y difícil para jugar al voleibol, hemos terminado jugando mucho a 3 toques en lugar de pasarla directamente al otro campo, que es la forma fácil de hacer las cosas y la más normal con el tiempo que llevan jugando. Hacer todo esto no suele ser normal hasta el segundo año de juego, así que muy contentos con el rendimiento de todas. Y claro, todo esto nos ha llevado a ganar varios partidos.

Pero estas cosas no salen así como así. Se ha podido conseguir gracias al esfuerzo de todas y cada una de las jugadoras. Se lo han trabajado. Han practicado incluso más de lo que yo les decía. Por supuesto que nos queda por mejorar muchísimo, en todas las facetas del juego: técnicas, tácticas y comunicación en el campo. Aún no nos podemos comparar con otros equipos que llevan 3 y 4 años jugando, como se vio en el último partido de liga. Pero si seguimos con este espíritu de trabajo y de querer seguir mejorando, en un tiempo seguro que podemos conseguir cosas muy bonitas.

Y ahora a ver qué tal se nos da la Copa. Vamos sin ninguna presión, sólo a divertirnos y a seguir mejorando y, si viene alguna victoria, ¡bienvenida sea!

¡¡¡AUPA CHA!!!

 

 


Este equipo empezó la temporada con muchos cambios de jugadoras por distintas causas. Había varias jugadoras ya con experiencia y otras nuevas Eso hizo que el comienzo fuese más complicado de lo normal en cuanto al acoplamiento entre ellas, pero al final de temporada se consiguieron los objetivos de juego y compenetración en la pista.

Al principio se notó bastante que había varias jugadoras nuevas, pero hay que reconocer que pusieron mucho interés y esfuerzo y que se fue mejorando poco a poco durante toda la temporada. Empezamos la liga perdiendo los partidos por diferencias grandes en el marcador, pero como se suele decir “de la derrota también se aprende” y esos partidos nos fueron sirviendo para coger experiencia y saber valorar todo lo bueno que hacíamos.

A partir de Navidad nuestro juego fue mejorando mucho aunque, por desgracia, seguíamos perdiendo los partidos, pero ya los disputábamos y los resultados eran cada vez más ajustados. Empezábamos a ganar ya algunos sets y se notaba cómo claramente éramos cada vez más equipo, sabiendo lo que iba a hacer mi compañera antes de hacerlo y siendo solidarias en el juego, ayudando a las compañeras que tenían algún fallo.

En el último tercio de la liga nuestro juego era tan bueno como el de los equipos de arriba de la clasificación. Nuestros saques eran mejores, nuestro juego en la red más fuerte, las recepciones iban mejor a las colocadoras, etc. pero ya entraba el factor psicológico. Cada vez que llegábamos al set de desempate entraban los nervios en juego y fallábamos cosas que no habíamos fallado en todo el partido. No nos entraban los saques, las recepciones peores...y terminábamos perdiendo. Ahí tengo que añadir algo de lo que enorgullecernos: al final de varios de estos partidos vino gente del público de los equipos contrarios y nos felicitaban por el juego y nos comentaban que no se explicaban cómo podíamos haber perdido, que éramos mejores que la mayoría de equipos.

Recuerdo, por ejemplo, el partido contra el Colegio Bristol, en el cual ganamos el primer set bastante bien (25-20), con un juego buenísimo. El segundo set lo empezamos horrible, poniéndonos bastantes puntos abajo. Cuando nos dimos cuenta de que o jugábamos como sabíamos o perdíamos ya era un poco tarde. Aún así estuvimos a puntito de ganarlo, poniéndonos con empate a 24, aunque acabamos perdiendo 24-26. El set de desempate comenzamos jugando bastante bien, y cuando el partido lo teníamos casi hecho ganando 13-9, entraron los nervios, fallamos saques y recepciones, y tras un final de infarto, perdimos 15-17. Nos quedamos con la miel en los labios, pero nos demostramos que podíamos ganar.

En otro partido, contra las segundas de la liga, Nuestra Señora del Pilar, jugamos a un nivel enorme. Terminamos perdiendo pero demostramos que podíamos luchar contra cualquier equipo.

Finalmente, llegó la última jornada de liga, contra el Colegio Arturo Soria. Tras un gran partido en el que perdimos el primer set 20-25, ganamos el segundo 25-23, llegó el set de desempate. Y por fin nos sirvió la experiencia de haber llegado a este momento en varios partidos. Creo que hicimos el mejor juego de toda la temporada. ¡Por fin ganamos nuestro primer partido! 15-6 en este set.

La pena fue que era el último partido de liga, pero aún nos queda la Copa, en la que tenemos que seguir por este camino y seguro que más de una alegría nos vamos a llevar. Y de una cosa estoy convencido, la temporada que viene va a ser muyyyyy distinta. Con esfuerzo y trabajo ¡sí se puede!

¡¡¡AUPA CHA!!!


 

Tras una gran temporada, la anterior, en la que luchamos por la Liga hasta el final y en la Copa llegamos a semifinales, siendo eliminadas tras un gran partido contra las que después serían campeonas de Copa y de la Comunidad de Madrid, tuvimos varios cambios de jugadoras obligados en verano. De las ocho jugadoras de que se compone el equipo, tuvimos tres bajas, siendo una de ellas una de las dos colocadoras. Fichamos a dos jugadoras nuevas y subimos a otra de los equipos cadetes. Además tuvimos que reconvertir a una de nuestras rematadoras como colocadora. Si a eso le añadimos que subíamos de categoría y éramos juveniles de primer año más una cadete, pues parecía que iba a ser un año de transición para acoplarnos como equipo y para adaptarnos a la categoría.

Pero nada más lejos de la realidad. Las nuevas se integraron genial en el equipo muy rápido, siendo su papel crucial durante toda la temporada. La nueva colocadora ha respondido a ese cambio de rol tan grande mucho mejor de lo que podíamos esperar. Y el resto del equipo ha continuado mejorando en todas las facetas, dejando claro que querían mejorar lo del año pasado y no conformarse con un año de transición. En definitiva, desde el principio ha sido un gran equipo.

La liga comenzó bien, ganando los dos primeros partidos por 2-0, incluyendo el segundo partido al Arturo Soria, que al final de liga quedarían segundas. Pero en el tercero tuvimos el primer tropiezo, contra el Sagrado Corazón, que al final quedarían terceras. El partido fue espectacular, pero nos faltó templar los nervios al final. Terminamos perdiendo 25-19, 24-26 y 13-15.

Pero, posiblemente, el partido que más nos haya lastrado durante toda la temporada fue la inesperada derrota contra el Pilar C en la quinta jornada. Partíamos como claras favoritas por la posición que ocupaban en la clasificación, pero justo ese día no fue el nuestro. El partido fue también muy igualado, pero se veía claramente que no estábamos sueltas. Casi todos los puntos que metíamos eran bastante forzados, sin desarrollar un buen juego durante prácticamente todo el encuentro. Aún así tuvimos posibilidades hasta el final y la moneda pudo caer de nuestro lado, pero al final no fue así. Perdimos 22-25, 25-19 y 14-16.

Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que no íbamos a ganar ningún partido sólo por presentarnos. Que teníamos que luchar si queríamos hacer algo importante. Y así fue. Fuimos ganando partidos y más partidos y, aunque tuvimos un par de tropiezos más durante la Liga, al final y contra todo pronóstico al principio de la misma.......

¡¡¡CAMPEONAS!!!

 

Esto hizo que nos clasificásemos para la Fase de Distrito en la que juegas contra las campeonas de otras ligas. Éramos 4 equipos y se jugaba semifinal y final.

En la semifinal nos tocó contra el Padre Manyanet. Comenzamos el partido un poco nerviosas y perdimos el primer set 17-25. Viendo el primer set, todo el mundo nos daba el partido por perdido y muy cómodo para el otro equipo. Pero si algo ha demostrado este equipo durante toda la Liga es que sabe reponerse en momentos difíciles, y tras unos cambios tácticos, el segundo set cambió por completo. Confundimos a nuestro rival, conseguimos parar sus ataques, empezamos a sentirnos cómodas en el campo y a desarrollar por fin nuestro juego. Ganamos 25-18 y la sensación de que éramos mejores. El tercer set fue muy parecido. Comenzamos muy bien y llegamos a ponernos 13-6. En ese momento volvieron un poco los nervios y nos metieron varios puntos consecutivos hasta ponerse 13-11, pero esta vez no íbamos a dejar que nos pasara como en los 4 partidos perdidos durante la Liga, que caímos en todos por la mínima y en el tercer set. Esta vez nos jugábamos mucho. Ganamos 15-11 y un billete para la gran final.

La final fue contra el Fuentelarreyna. Sólo con ver la clasificación en su Liga asustaban: habían ganado todos los partidos y sólo habían perdido 1 set ¡en toda la Liga!. El partido comenzó bastante bien para nosotras y nos pusimos 8-2, pero tras un tiempo muerto solicitado por su entrenadora comenzaron a remontar y nos empataron. Pedimos tiempo muerto, pero no surtió efecto y se fueron a un 11-17. Pedimos nuestro segundo tiempo muerto y cambiamos algunas cosas, incluyendo el sistema táctico para poder recibir mejor sus saques. Empezamos a jugar mejor, pero no fue suficiente y perdimos el primer set 20-25.

El segundo set fue totalmente igualado. Esa supuesta superioridad de ellas no se vio por ningún sitio. Al contrario, nuestro juego era el que dominaba el partido pero, al arriesgar en los remates, tuvimos bastantes errores que nos penalizaban mucho. Muchos remates a la red y otros fuera, pero por contra, otros muchos los convertimos en puntazos y nuestra defensa daba sus frutos, incluyendo algunos bloqueos espectaculares. Aún así era una de cal y otra de arena y llegamos al final del set 21-24 abajo. Metimos dos puntos más, pero el último cayó de su lado y perdimos 23-25.

Lo tuvimos, lo acariciamos con los dedos. Estoy completamente convencido de que si hubiésemos ganado el segundo set, el partido era nuestro. Pero no fue así. De todas formas no puedo más que elogiar a este equipo. Lo que han conseguido tras todos los cambios que tuvimos en verano en el equipo y siendo su primer año de juveniles es tremendo.

Y ahora, tras esta gran Liga, la temporada no ha terminado, aún nos queda la Copa. Si jugamos como sabemos vamos a lucharla hasta el final y tenemos claro que no somos peores que ningún equipo, al contrario. Así que...¡a por ella!

¡¡¡AUPA CHA!!!

 


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